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Errores al contratar una productora y cómo evitarlos

  • Foto del escritor: Giste Producciones
    Giste Producciones
  • 16 jul 2025
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 16 mar

Encargar la producción de un vídeo para tu empresa puede ser un antes y un después en tu estrategia, pero sólo si está bien hecho. Un buen vídeo no sólo te ayuda a contar mejor tu historia, también potencia tu marca y hace que te diferencies de la competencia.

Sin embargo, dar con la productora adecuada no siempre es fácil. Hay decisiones que, si no las tomas con cabeza, puede acabar en un vídeo que no cumple las expectativas o peor aún, en una inversión de tiempo y dinero malgastado.

Para que lo puedas evitar, te contamos cuáles son los errores más comunes y, lo más importante, cómo te puedes adelantar para no caer en ellos.

10 errores típicos al contratar una productora audiovisual

evitar errores al contratar productora

1. No comparas productoras

Un error muy frecuente es quedarse con la primera opción que encuentras, ya sea porque te la han recomendado o porque te convence la web. Compara varias productoras porque es clave para tener referencias de estilo, forma de trabajar y tarifas si les preguntas por precio.

Cada equipo tiene su sello, su forma de grabar y enfoque técnico, así que merece la pena que dediques un poco de tiempo a analizar propuestas.

2. Compara sus precios también

No nos referimos solo a comparar los presupuestos, más bien a qué incluye cada uno. ¿Incluyen guion? ¿Te entregan el material bruto? ¿Qué pasa si necesitas más versiones? Un presupuesto barato puede salir caro si luego descubres que no cubre imprevistos o ediciones extra.

3. No contratas a un equipo local

En cualquier ciudad tienes una buena productora, así que no te dejes llevar por una marca conocida o por una productora más grande de otra ciudad si no has valorado antes la logística que va a implicar todo desplazamiento, dieta o alquiler de material.

Si puedes elegir un equipo local, mejor, porque ahorrarás costes y ganarás flexibilidad. Además, un equipo que conoce bien la zona suele aportarte ideas más realistas y ajustadas a tu entorno.

4. No hay claridad en los objetivos

Otro de los errores al contratar una productora es no saber de antemano qué es lo que quieres conseguir exactamente con el vídeo.

Si tú mismo no tienes claro el mensaje, la duración aproximada, el público al que va dirigido o dónde lo vas a difundir, el resultado va a ser confuso, así que no tendrá tanto impacto. Por supuesto, una productora profesional te puede asesorar, pero la visión y los objetivos debes tenerlos claros desde un principio.

5. Dejas a un lado la difusión del vídeo

Mucha gente cree que con producir el vídeo ya está todo hecho, pero no funciona así. De nada sirve que tengas un spot increíble si no tienes planificado como lo vas a distribuir, en qué redes vas a publicarlo, si lo vas a promocionar con anuncios, cómo vas a medir resultados… Todo esto es algo que limita bastante el retorno de la inversión.

6. Una mala estructura del guion

Sin un guion decente, cualquier producción audiovisual pierde fuerza. A veces se improvisa demasiado y se deja para el último momento.

Un guion mal planteado puede dar lugar a rodajes eternos, escenas repetidas o falta de coherencia narrativa. Es preferible dedicar tiempo a pulir la estructura antes de encender la cámara.

7. Te quieres copiar de los competidores

Está bien que te inspires, pero no imites lo que hace la competencia. Cada empresa tiene su personalidad, tono y valores, así que se nota bastante cuando te copias. Tampoco aportas nada nuevo y es más, pierdes autenticidad, qué es precisamente lo que más valora la gente.

8. Subestimas el tiempo de postproducción

El rodaje es solo una parte. Montaje, edición, corrección de color, efectos visuales, grafismos, subtítulos… Esta fase puede llevar varios días por lo que es importante planificar tu vídeo con tiempo. ¡Las prisas nunca son buenas amigas!

9. No has analizado estadísticas de vídeo

Aunque parezca que esto viene después, es un paso que debes considerar antes de contratar a nadie. Si tienes vídeos anteriores, analiza sus métricas (tiempo de visualización, clics, conversiones), porque de aquí puedes sacar pistas de lo que ha funcionado y lo que no.

Así puedes pedir a la productora un enfoque más afinado y será mucho más fácil que la estrategia funcione. Si no tienes métricas, prepáralas para tu próximo video para poder ajustar en función en el futuro.

10. El vídeo que has creado es muy largo

La atención de la gente se pierde en segundos, así que hacer un vídeo largo es un error garrafal. Un vídeo extenso sin ritmo o con información de relleno solo logrará que tu audiencia lo abandone a la mitad. Es mejor ir al grano, priorizar los mensajes clave y, si hay mucha información, dividirla en varias piezas más cortas. Mejor si dura 3 minutos máximo, aunque dependiendo de tus canales de difusión el tiempo puede acortarse mucho.

Cómo puedes evitar estos errores

Ahora que ya sabes qué no hacer, la pregunta lógica es cómo evitarlos, pues bien:

  1. Haz una búsqueda seria, dedica tu tiempo a investigar opciones, mirar portfolios y proyectos, valora un poco las referencias y las reseñas y sobre todo, verifica que tengan experiencia en el tipo de vídeo que quieres.

  2. Define bien tu briefing, cuanto más claro y detallado sea tu encargo, más fácil será que el resultado se ajuste a tus expectativas. Explica quién eres, cuál es tu público, qué quieres transmitir y qué uso le darás al vídeo.

  3. Pide los presupuestos bien desglosados, no te quedes con una cifra final, porque es importante que entiendas qué se incluye en el presupuesto y qué no: guion, rodaje, edición, entregas adicionales…

  4. Planifica la estrategia de difusión. Desde el principio, piensa en cómo vas a mover ese vídeo y qué métricas vas a analizar después para evaluar su impacto.

  5. Confía, pero no delegues todo. Recuerda que nadie conoce tu negocio mejor que tú, así que lo mejor es que mantengas una buena comunicación con la productora para asegurarte de que todas las partes están alineadas.

  6. Cuida la postproducción, respeta los plazos de edición y pide alguna versión preliminar para poder ajustar cualquier detalle a tiempo sin meter prisa a última hora.

Contratar una productora audiovisual es una inversión que puede darte resultados espectaculares… o convertirse en una pesadilla si no haces bien los deberes. Tómate el proceso con calma y pide ayuda a profesionales de confianza.

 
 
 

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